martes, 20 de septiembre de 2011

Una sentencia infame, bastarda e ilegítima

Finalmente, la metida de mano en la justicia dio sus frutos; en forma abusiva, ilegal e infame, la dictadura ha confirmado la sentencia de prisión y millonaria indemnización por "injurias" contra Diario El Universo, identificado como "coadyuvante" en la publicación del artículo "NO a las mentiras" de Emilio Palacio.

¿Te gustan mis ojitos verdes?
El caso no tiene base jurídica pero esto no importa a Rafael Correa y su ChuckyCorte devenida en su apéndice. La Constitución de Montecristi actual como la anterior de 1998 garantizan la libertad de expresión, también el Ecuador es signatario de varios tratados que garantizan el libre ejercicio de ese derecho y de sus serivados: libertad de prensa e información. La Constitución de Montecristi además señala que sobre el texto constitucional priman los acuerdos firmados en materia de DDHH. En virtud de lo anterior, la sentencia y su ratificación son ilegales e inconstitucionales.

Jueces comprados o amenazados, con familiares que trabajan para el gobierno y cuyos cargos dependen de las actuaciones de sus padres. Jueces venales que en escasas horas "leen" miles de páginas y sentencian ilegalmente y a ciegas, con un texto hecho en otra parte y copiado. La prepotencia y amenaza del régimen a jueces y peritos de la corte. Todo junto, configuran el estado lamentable del sistema jurídico que ya no es tal, es ahora el brazo armado del ejecutivo, en esencia no hay independencia de poderes, no hay repúblicam no hay estado de derecho, vivimos bajo tiranía, bajo atroz dictadura soportada por una cada vez más disminuida mayoría (¿acaso aún existe tal?).

Pero hay esperanza, los hermanos Pérez no están solos, Diario El Universo no está solo, somos millones quienes rechazamos la corrupción, las fortunas malhabidas y a los nuevos ricos felones. Este es nuestro momento de actuar y denunciar la mafia que se ha encaramado en el poder y lo usa para enriquecerse descaradamente. No más corrupción, no más ChukyCorte ¡Basta ya!

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